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LAS CREENCIAS,

Actualizado: 24 abr 2022

Introducción,

Nuestras creencias definitivamente están muy bien identificadas con nuestros pensamientos, muy bien lo sabemos. Se nos ha otorgado dos grandes regalos, nuestra mente y nuestra habla. Puede que tus creencias sean las creencias de otros, puede que muy pocas veces no, lo que sí es cierto es que son creadas en base a tu forma de pensar y a tus convicciones, que una vez más te repito puede que sean adoptadas de otras personas. Es también bien sabido que nuestra forma de pensar es quizás el más fuerte de nuestros hábitos, piensa por un momento, siendo así el hábito que requiere más perseverancia si es que debemos cambiar esa forma de pensar. En mi experiencia con muchos de mis estudiantes hemos comprobado que pensar es un acto inagotable del ser humano, nuestra imaginación no tiene límites, solo necesitas que un pensamiento llegue a tu mente y si estás dispuesto a dejarle entrar, como dejas entrar a un invitado a tu casa, entonces ese pensamiento comienza a multiplicarse rápidamente creando más de lo mismo, más pensamientos semejantes a él, sin que te des cuenta si es para tu beneficio o no. Aquí es donde hacemos un alto para analizar el hecho que todos pensamos, pero saber hacerlo es de muy pocos. En mi clase de las creencias analizamos a fondo qué es una creencia, por qué necesitamos de ellas, cómo se originan?, cómo un pensamiento llega a ser una creencia? Y también lo más importante: cómo podemos cambiar esas creencias limitantes y transformarlas en creencias que nos lleven al logro de nuestros deseos. Lo que primero debemos estar conscientes es la importancia de saber pensar, el pensamiento y las palabras son armas muy poderosas y como tales podemos hacer de ellas nuestras aliadas o nuestras enemigas. Debemos recordar que nuestras creencias son la base de nuestra fe, creencias poderosas fortalecen nuestra fe, la cual es la certeza de lo que ahora no vemos, pero una creencia limitante fortalece el temor, el cual es casi tan poderoso como la fe.

Saber pensar es un acto difícil y a su vez naturalmente posible para una mente disciplinada, pues tu mente está pensando constantemente, tu mente subconsciente no se detiene nunca, inclusive cuando duermes está trabajando en lo que tu de forma consciente o inconsciente le has ordenado. Una mente que sabe pensar es prudente, sabia y analiza desde un nivel espiritual lo que percibe de su entorno y antes de aceptarlo como cierto o falso realiza un proceso en el cual su único objetivo es el bien y la armonía interna, que posteriormente se emite a su exterior, hacia las personas y cosas que le rodean. Este proceso de saber pensar necesita orden y limpieza, mucha perseverancia y algo muy importante: la indiferencia. Con estos ingredientes cualquier ser humano puede lograr grandes cosas, de hecho has visto y leído muchas veces como muchísimas personas han logrado lo que para muchos era imposible, en el arte, tecnología, ciencias, entretenimiento, deportes, medicina, educación, en fin nuestro mundo progresa gracias a las mentes verdaderamente disciplinadas que utilizan su energía para transformar desde un pensamiento o idea hasta un hecho concreto y objetivo.

El orden en una mente disciplinada, el orden es también un hábito, cuando logras ser ordenado llevas esa conducta en todo lo que haces, cuando tu interior está ordenado así es también tu exterior. El orden en tu mente te ayuda a dar prioridades a lo que verdaderamente es relevante de acuerdo a tus metas y deseos. Este orden te ayuda a tener siempre presente la importancia no solo de detectar pensamientos que amenacen lo que deseas y rechazarlos inmediatamente, sino que también te ayuda a originar pensamientos o ideas que aumenten tu creatividad hacia lo que deseas, y ya sabes que pensamientos que son bienvenidos crearán más pensamientos similares y así sucesivamente. El orden, aunque parezca de poca significancia para muchos, te ayuda a enlistar tus ideas, creas una lista de pequeños pasos en tu mente sobre cosas que juntas generan un gran resultado y tu mente se convierte poco a poco en un planificador preciso de ideas creativas, ordena y detecta lo que le sirve y lo que no, mientras vas pensando de esta forma vas agregando el sentimiento de tu logro cada vez con más intensidad hasta que llegas inesperadamente a la conclusión objetiva de algo que en un momento solo era una idea. Cualidad preciada y atesorada en una mente disciplinada es el orden en su justicia, o sea en que su única verdad es la intención del deseo, única y exclusivamente ordenar los peldaños que van transmitiendo la intención de lo que el creador busca desde una primera idea o pensamiento, sin dejarse distraer y sin cambiar de rumbo, independiente de lo que la realidad indique. Se puede comparar a un albañil que edifica un muro, necesita un planeamiento ordenado, puede que muchos de esos pasos sean insignificantes, pero desde la base hasta el término debe llevar un orden para dar solidez y finalización a su obra, puede también que al principio no tenga la más mínima idea de cómo logrará la altura deseada de dicho muro, suponiendo que sea de varios metros de alto, pero eso no le impide en lo más mínimo llevar el orden desde el primer paso, pues tiene la convicción de que su intención -en este caso llevar a la realidad el muro que por ahora es una obra en su imaginación- se las arreglara paso a paso hasta completar en su debido tiempo la edificación. Por ende la mente ordenada tiene una base y una intención bien definida en cada proyecto, tiene un filtro que purifica y crea pensamientos que sean solamente del beneficio de dicho proyecto y se sitúa mediante la intención, en el deseo ya cumplido,busca la armonía divina* y se deleita en ella antes de tomar un paso. Por tanto sabe muy bien que el paso que se da aquí y ahora es el más importante de todos, ese paso es el acto de escoger muy bien las ideas y sentimientos que te convienen en este momento con tu enfoque puesto en la manifestación objetiva de tu deseo, así entonces das orden y mantienes orden en tu nivel mental. Al saber escoger esos pensamientos y sentimientos te estás convirtiendo internamente en la persona que serías si ya hubieses alcanzado eso que deseas, puedes ver ahora la importancia. Todo lo contrario sucede con una mente indisciplinada sin orden ninguno. Una mente desordenada carece de prioridades, sus intenciones cambian con cada opinión ajena a sí misma y encuentra obstáculos antes de tener un deseo. Lo que hoy comienza con gran entusiasmo se convierte mañana en malestar, en una lucha, y muy pronto en un sacrificio que lleva al abandono, pues en una mente sin pensamientos ordenados se crean conflictos constantes pues no hay ni intención ni definición concreta de lo que se requiere pensar y sentir para creer en verdad en lo que los ojos no ven. Desdichado el hombre de mente desordenada pues nunca podrá creer hasta que no vea, desconociendo que todo es creado desde nuestro interior estará esperando miles de años para ver y creer y ese momento nunca llegará. Frente a sus ojos pasaran cientos y cientos de eventos producto de su desorden mental y será incapaz de reconocerlos, no hay nada que nadie pueda hacer más que el actor de la obra se decida a tomar control de su poder interno y logre ordenar sus ideas y sentimientos en pos de lo que desea. Armoniza tu interior antes de cualquier paso que des, ordena ese poder, debes cerrar la puerta y ordenar lo que dentro está, lo que no sigue ese orden de armonía ponlo en la basura y no le prestes más tu atención.

La limpieza, es de sentido común saber lo que se debe limpiar, verdad? Cuando decidimos limpiar algo es porque tenemos el conocimiento de que está sucio. Una vez que entiendes la importancia del orden mental entonces realizamos un examen de conciencia para detectar lo que debe ser limpiado en nuestra forma de pensar. Cuando me refiero a una limpieza mental estoy hablando en parte a limpiar con todas esas influencias que a través del tiempo han creado algún tipo de resistencia o malestar en tu forma de pensar, puede que hasta esas influencias en tus pensamientos hayan creado interpretaciones y costumbres en tu vida de las cuales no te sientes bien realizando, pero lo haces de todo modos pues es el comportamiento y la creencia de cientos de personas, y, aunque ese actuar contradiga mucho de lo que esas personas desean, es sobretodo más importante serle fiel pues de lo contrario se piensa que sin ello algún poder externo a nosotros nos pudiera castigar o negar el perdón. Por ejemplo, sucede muy a menudo con las creencias religiosas que adoptamos de otros, sin el más mínimo cuestionamiento si es verdad o es beneficioso para nuestra existencia, hacemos caso y creemos en lo que un líder religioso impone sin preguntarnos cuál sería el beneficio para nuestros deseos tales interpretaciones, son solo creencias, ni más ni menos. Limpiar con muchas de esas creencias no es fácil para muchos, sobre todo para aquellos que con facilidad cargan una carga de culpabilidad por esto y por lo otro, muchas personas desean abundancia en sus vidas y al mismo tiempo lo rechazan pues han sido programadas para creer que DIos no está del lado de los que gozan de buena fortuna o estatus financiero, este tipo de creencias no son fáciles de limpiar. Vamos a lo más simple, debes saber que cada deseo que tengas es gracias al poder de Dios dentro de ti, por supuesto tus deseos deben ser de beneficio propio y de todos los que se ven involucrados en ellos, nunca jamás para hacer sentir mal a otros. Partiendo desde ahí entonces debes saber que toda cosa buena que desees para tu propio bien y el de los que te rodean es un regalo de Dios y el primer paso es limpiar con los pensamientos y creencias que no te hacen sentir acorde a ese deseo. En otras palabras, cuando tengas un deseo no pienses en lo malo o bueno del deseo, piensa si ese deseo te ayuda a ser una mejor versión de ti mismo, piensa en todo el bien que harías, en el disfrute y gozo que traerías a tu existencia y dale gracias a Dios por darte la oportunidad de hacerte partícipe en su creación. En lo social y sistemas de educación encontramos muchas sugerencias de cómo debería ser esto o lo otro, se debe hacer así para evitar esto otro, esta es la única forma de lograrlo, los de aquí pueden más que los de allá, los de tal estatus no podrían ocupar tales puestos, y así se va formando el esquema social que desde nuestra muy temprana juventud va condicionando también nuestra forma de pensar y ver la vida, lo que genera una manera de interpretar tanto lo que desearíamos que suceda como lo que nos sucede. Esas interpretaciones se convierten en barreras, en una condición que genera la misma reacción de impotencia cada vez que aspiramos a algo mejor en cualquier área de nuestra vida. Esas condiciones en la manera de pensar quizás también necesiten ser limpiadas, como dicen por ahí debemos también desaprender.

Debes estar muy atento para detectar esos parámetros que suponen algo negativo si no se les adoptan, por ejemplo influir temor o el miedo a que algo suceda sino se hace esto o lo otro es una forma muy efectiva de dominar las mentes de otros, no tengo que decirte mucho sobre esto pues sé que puedes ya estar pensando en muchas situaciones de esas. Ejemplo, en la niñez se nos decía: - si no te comes toda la comida puedes enfermar-. Puedes analizar decretos como estos y preguntarte: ¿es cierto? ¿Tiene algo de beneficioso pensar de esa manera? Todos los que comen más de lo que apetecen están siempre sanos? Debes también saber limpiar tu mente cuando el temor ha manchado tu poder interno pues como ya te dije, se puede convertir en una condición muy peligrosa, recuerda siempre que el temor es tan poderoso como la fe. Puede que el miedo esté detrás de muchos de nuestros pensamientos y sea el causante de la mayoría de nuestras creencias limitantes. Analiza por un momento.

La perseverancia, es curioso observar cómo muchas personas reaccionan con mal gesto cuando se les pide ser perseverantes pues de inmediato acuden a un sentimiento de gran esfuerzo y de cambios de su zona de confort, por supuesto que un ser extraordinario es el ser que va más un paso más allá de lo ordinario pero no debería suponer un sentimiento de malestar perseverar en ser mejores pues es para nuestro propio beneficio. Ahora, lo que la mayoría de las personas ignoran cuando piensan que ser perseverantes requiere un gran esfuerzo es que de una u otra forma han sido perseverantes en alguna manera de pensar a lo largo de su vida, lo han hecho sin darse cuenta desde el mínimo esfuerzo. ¿Cómo puede esto ser posible? Muy simple, es un hábito, pienso que todo hábito se solidifica con la perseverancia. Vamos a ver, he visto muchas personas que de forma inconsciente al terminar de comer se levantan de la mesa recogen su plato de comer y lo colocan en el lavaplatos, mientras están en teléfono o sostienen una conversación con varias personas a su alrededor. Es un acto que realizan en pocos segundos, pero dejame decirte que muy probable alguien persevero en incorporar esa conducta desde muy pequeño en esa persona, y quizás al principio se tuvo que insistir, hasta probablemente discutir para que ese niño adoptará esa costumbre. Lo que quiero hacerte entender es que tu mente por naturaleza es perseverante, de una forma u otra, dándote los resultados que deseas o no, siempre persevera en algo, sea negativo o positivo, como piensas hoy pensarás mañana, hasta que no hagas un alto, analices y te decidas a cambiar esa forma de pensar y igual que un día perseveraste quizás sin darte cuenta en una forma no muy conveniente de pensar ahora también pues a partir de este momento debes perseverar en el cambio que deseas realizar. Hasta que tu mente lo adopte y se dirija sin necesidad que estés ahí insistiendo con ella, igual que ese niño que en un momento necesitó toda la atención en algo y que después lo adoptó y lo hace sin que debas estar ahí ordenándoselo. Lo que de momento supone esfuerzo es dirigir ese enfoque hacia lo que deseas, acostumbrarte a pensar de una forma diferente demanda perseverancia, ese es tu trabajo.Tomar control de tu mente no tiene nada que ver con controlar tus pensamientos, eso está fuera de contexto, pues control mental es decidir qué pensamientos debo seguir y cuáles no. Una vez adquirido el deseo en su definición debes educar a tu mente a seguir únicamente el proceso de crear y adoptar pensamientos que se identifiquen con tu deseo, y eso requiere perseverancia en gran o poca medida, depende del nivel en el que esté tu disposición mental. Si perseveras en concebir y adoptar pensamientos y sentimientos que te acerquen a tu deseo, de seguro la experiencia de ese deseo llegará como el amanecer de cada oscuridad. La perseverancia es dirigir de forma consciente tu estado del ser a lo que deseas ser o tener, lo has hecho por mucho tiempo pero el hacerlo de forma consciente supone para tu mente un gran esfuerzo, pero esa suposición no es más que la excusa para seguir siendo inconscientemente lo que hasta ahora se es, pues tu mente aparte de mal consejera es también vaga y conforme con lo que es, pero recuerda que quien está en control eres siempre tú. Decide y persevera de forma consciente. Una vez que lleves a la acción lo antes dicho te darás cuenta que pasas de un estado de bajas energías a uno más elevado y tu mente también lo notará y hará de ese estado su nueva actitud.

La indiferencia, la indiferencia de la cual voy a hablarte no tiene que ver en absoluto con esa actitud de los cinco sentidos de ir por ahí siendo una persona fría y desconsiderada con los demás, no se trata de nada de eso. Esta indiferencia de la que vamos a tratar de entender es la actitud de suma confianza en el poder que reside en ti, que como vuelvo y te repito lo has estado usando todo el tiempo aunque no te hayas dado cuenta. Voy a comenzar con un ejemplo muy simple: Un patrón se ausentó de su empresa por varias semanas, llamó a su trabajador y le indico que al regresar le recompensará por los pagos atrasados, este señor era conocido por su honestidad y lo justo que trataba a los demás. Pues bien durante esas semanas hubo crisis en los negocios, varios clientes atrasaron sus pagos y el presupuesto estuvo corto para la producción y la mantención de la empresa. Lo mismo sucedió con otros negocios dejando en desempleo a muchas personas. Sin embargo aunque en su entorno solo se murmuraba el malestar y las calamidades por las cuales pasaban trabajadores de otras empresas, esta persona no estaba pendiente de esos comentarios, su confianza no lo expuso a la experiencia desagradable por la cual pasaron muchos en su alrededor, eso no le hacía sentir incomodidad ninguna pues conocía muy bien a su patrón y sabía sin duda alguna que al regresar recibiría el justo de su sueldo y más. Poco tiempo después regresó su patrón y al ver que su trabajador había sido fiel servidor aún en momentos difíciles le recompensó con lo justo. Eso es exactamente practicar la indiferencia, aunque no tengas la más mínima idea del cómo y el cuándo eres fiel al sentimiento de haber recibido tu deseo. Puede que sucedan muchas cosas, puede que en momentos todo pareciera ir en otra dirección, puede que muchas situaciones obstaculicen el camino, pero aún así sigues adelante sin dejar que la duda y el miedo tomen control de tus decisiones. Ser indiferente es también sinónimo de valentía, coraje y decisión firme. Si hay algo poderoso en el ser humano es mantener su rumbo sin dejarse intimidar por muchas situaciones que llevan a la duda y al temor de no lograr sus objetivos. Hasta que no entendamos que somos nosotros mismos los que creamos nuestra realidad no podremos sostener la actitud de la indiferencia. Por tanto cuando entiendas que cada deseo de tu corazón es ya un regalo de Dios entonces te darás cuenta que entre ese regalo y su manifestación solo se podría interponer una cosa: tu sentimiento. Igual que en la historia anterior, puede que ocurran dos cosas: que tengas el sentimiento de confianza o el sentimiento de duda. La confianza dentro de ti para cualquier cosa es abandonarse en el saber que muchas situaciones pueden pasar, pero no hay absolutamente nada más grande que el creador, ninguna creación es más grande que el creador, y él es solo uno, no hay dos. No puedes servir a la duda y al miedo y pretender adquirir de Dios lo que deseas, no se puede servir a dos señores al mismo tiempo. Recuerda que la duda lleva al miedo, el miedo o temor es tan poderoso como la fe, uno es destructivo mientras que el otro es creativo. El ser humano está constantemente creando y destruyendo en su ser interno, desea muchas cosas pero al mismo tiempo las rechaza en base a sus creencias limitantes, o simplemente no se siente merecedor de ellas. Cae en la duda constantemente, se deja llevar por lo que sus cinco sentidos le hacen entender, sin saber que el entendimiento de sus cinco sentidos es de este mundo y el poder creativo que reside en cada uno de nosotros no es de este mundo, si fuera de este mundo estaría allí luchando por ti contra todo lo que te desagrada o amenaza el cumplimiento de tus deseos, pero noes así pues tu poder interno no es de este mundo, ni tampoco necesita la asistencia de lo que ves u oyes para operar y manifestar lo que deseas. Eso precisamente hace la diferencia entre el hombre que se detiene y se desanima ante la adversidad y entre el que es indiferente a lo que pueda suceder, uno aún no ha logrado entender y confiar en la promesa de Dios, mientras que el otro sabe muy bien que el creador es mucho más grande que su obra.

Por tanto querido amigo sé indiferente ahí afuera, no esperes encontrar lo fácil, nunca esperes que todo sea fácil, ni tampoco creas que las cosas grandes son difíciles, no temas a la oscuridad y bendice y agradece tanto por ella como por la luz que es inmensamente más fuerte, el dolor es el comienzo del alivio, una tormenta hará que el día termine siendo más hermoso, una caída hará que aprecies estar de nuevo en pie, no etiquetes a las personas y circunstancias de buenas o malas. Se fiel a tu deseo desde el sentimiento de haberlo concebido y deja que se manifieste bajo la voluntad y la gracia Divina. No trates de luchar contra nada ni nadie, no hables de sacrificios ni de malestares. Nunca trates de forzar el cambio en las personas o situaciones, no sabes que hay detrás de esa experiencia puede que sea la mayor de tus enseñanzas. Acepta en el plano terrenal lo que sucede sin murmurar con tus impulsos egoístas, solo observa y medita, aprende y sé sabio con las cosas que dejas entrar en tu corazón. En tu ser interno, tus pensamientos y sentimientos, se selectivo, mantente despierto y acepta sólo lo bueno para ti y para los demás, en ese ser guarda únicamente lo que llene tu corazón de amor, paz, prosperidad y bienestar, que sea el deseo para tu evolución y la de todos los que te rodean.

Al final del día usa tu poder interno para revertir sucesos que no te agradaron, mediante tu poder de crear ideas puedes y debes crear situaciones de agrado antes de entrar en el sueño. Atrévete a confiar únicamente en tu poder de viajar y situarte con sentimiento en todo lo bueno que desees. Espero que hayas entendido que la indiferencia de tu ser interno es dar la espalda a la realidad que contradice tus deseos y actuar primeramente con el sentimiento y luego con la actitud de quien espera un pedido que está en camino. Esa indiferencia es una tijera que corta y separa la apariencia de lo que en realidad se es. Desconoce de rumores, críticas, chismes, calumnias, quejas, sufrimientos, sacrificios, malas noticias, vanidades, envidias, orgullos, total se entrega a la espera en lo divino, para eso debes ser pobre de espíritu, recuerda que los pobres de espíritu heredarán el reino de los cielos. Eso quiere decir que ser pobre de espíritu requiere que todo tu ser sea fiel a una sola idea: que la inteligencia divina está presente y actuando en todo momento mediante cada persona, circunstancia o cosa y que dependes única y exclusivamente de ella para existir como existes, y sin ello no serias más que una sepulcro vacío, pobre de espíritu es evolucionar positivamente toda área de tu vida solamente mediante la asunción de tu poder interno y de acuerdo a su bien y manera perfecta para tu bienestar y el de los que te rodean, o sea entregarse por completo a una intención, dejando el cómo y cuándo en las manos divinas. El ser indiferente sabe muy bien que Dios no necesita en lo absoluto la intervención de los cinco sentidos, se mueve, actúa y juzga como tal, en completa aceptación, justicia y amor, igual que la naturaleza fluye en perfecta armonía.

Esto ha sido una introducción a lo que una creencia puede hacer dentro de ti, puede crear un conflicto interno difícil de remediar, puede limitarte sin que te des cuenta, puede hacerte ver la vida de mil y una maneras en las que no te sientes bien y no sabes por qué, puede hacerte sentir cosas que no son ciertas o deseadas, puede detenerte de alcanzar tus sueños a un paso de lograrlos, puede hacerte creer que tu poder está fuera de ti en un lugar o ser ajeno a ti. Pon orden, limpia con perseverancia tu ser interno y se indiferente a lo que allí afuera suceda confiando únicamente en lo que en tu reino interior puedes ver y espera sin propuestas de cómo y cuándo.

Comparto unas pocas citas bíblicas que hacen referencia en sentido espiritual y desde la interpretación más adecuada para aplicarlo a tu poder interno, en la clase profundizaremos sobre todas ellas.


Creencias, Marcos 9:23, Juan 20:29, Marcos 5:36, Romanos 10:4, Hebreos 11:1

Orden, Salmos 37:23, 1 Corintios 14:40, Mateo 6:1, Mateo 12:44

Limpieza, Salmos 51:10, Mateo 23:25-28, Isaias 1:16, Salmos 24:4

Perseverancia, Santiago 1:12, 1:2-4, 1 Crónicas 16:11, 2 Tesalonicenses 3:13

Indiferencia, Jeremías 5:21, Mateo 13:15, Mateo 6:33, Juan 3:3, 3:16.


Noel Jimenez.



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